Primeras veces

Que bella es su sonrisa cuando la tensión del primer beso se disipa,

así como la incertidumbre de encontrarse por primera vez

la ansiedad de querer hablar de todo y no poder terminar nada

porque cada frase lleva a otra y a otra.

Como un gran árbol el cual vamos recorriendo por las ramas

y sólo cuando llegamos a la copa notamos

como nuestra conversación fluyó sin límites

sin poder recordar cómo llegamos adonde llegamos.

Mis sentidos aún me regalan vestigios de la noche pasada,

tu aroma sigue viva en mis labios y tu sonrisa en mis ojos

puedo sentir tu pecho apretándose contra el mío

y la sonrisa que me generaron tus besos.

Musa

Si por “falta de confianza” me he contenido de decir unas cuantas cosas, que esa no sea razón para que nunca vean la luz dichas intenciones, deseos, productos de una creatividad incansable.
Cocinemos juntos, lo que sea, pero juntos.. no para alimentarnos sino para saciarnos a nosotros mismos, para llenarnos de sonrisas y bellos momentos.
Cuando más piedra te vuelvas, más papel yo seré.. por las noches te envolveré con mis brazos y abrazos hasta llegar a lo más profundo de tí.
Sentirás el calor de mi pecho contra tu espalda, el roce de mis labios en tu cuello.. la tibieza de mi respiración te hará estremecer y sonreir, como sol que asoma entre las nubes luego de un nocturno letargo.
Que lindo es abrazarte, sentir como apoyas todo tu ser sobre mí, como si fuera el hogar luego de un duro día.. el alivio después de mucha tormenta.

 

Al amor en sus inagotables formas y materializaciones.

Odio

Déjame odiarte,
con todo mi ser
con la furia que vomitan mis entrañas
sin límites
derramando hasta la última gota
o hasta que ya no tenga más ganas.

Déjame odiarte,
con el alma y el corazón
déjame maldecirte sin razón
déjame sacar hasta lo más oscuro de mí
si me permites
llegaré a las profundidades de mi ser
moriré en cada palabra
y en cada lágrima.

Déjame odiarte
porque ya no quiero hacerlo,
déjame odiarte
aunque ya no encuentro motivos
intentar odiarte sólo demuestra
lo irreversible de tus acciones
lo profundo de las heridas
la dureza de las cicatrices.

Déjame odiarte,
porque me cansé de amarte.

Luna

“Cada luna es distinta.
Cada luna tiene su propia historia.
Dichosos quienes pueden olvidar su mejor luna.”

 

Quién dijo que hay que olvidarla?
Vivámosla,
recordémosla,
que nos haga sonreir
aunque ya no nos hierva la sangre
como solía hacerlo.
Amemos cada luna,
como si fuera la primera,
como si fuera la única.
“Mujeres de ojos grandes” – Ángeles Mastretta

Distancia

“Cuando alguien habla de amor a distancia, su voz siempre suena como si estuviera contando una mala noticia. La distancia es la hija malparida de una nostalgia demasiado cómoda y un amor demasiado cobarde. Le imprimimos, irresponsablemente, el estatus de sentimiento. Por eso decimos que puede doler. Por eso la ponemos por encima del amor.
La distancia es la torta que no te comés porque vas a engordar, el libro que no te comprás porque está un poco caro, el cuento que no escribiste porque pensaste que nadie leería. Un espacio vacío que llenás con miedo para agrandar, en vez de llenar con pasos para hacer más pequeño. Es la trampa que mejor escondiste en este bosque en el que ahora estás perdido. Un no hacer por miedo a lo que no es, nunca escuché cosa más estúpida.
Que la distancia sea sólo parte del plan. Que haya amor antes que distancia. Amor honesto como hiperónimo de las ideas que gobiernan los actos. Así descubriremos si eso a lo que llamamos distancia no es en realidad la expresión matemática de la excusa.”

Parte del plan – Microalmas

Me animo a decir que el problema no es la distancia,
el problema es cuando no sabemos si el amor es amor..
ahí es cuando todo tambalea.

Que haya amor, eso es lo importante.. lo demás se acomoda, se encuentra la manera,
sin amor cualquier mariposa puede ocasionar un tsunami,
todo puede ser una excusa, una razón para dudar, para pensar más que sentir.

Jugando con la palabras, diría que la distancia se vuelve una lupa de la relación, un lastre, la carga de Atlas… algo que pesa, que complica, que te arrincona, que puede hacerte caer.
No creo que la distancia sea parte del plan, acaso deseamos alejarnos de el amor? si así fuera, dudaría un poco del mismo.

En todo caso diría que es una variable añadida, algo que está y debemos encontrar la manera de sortear; un elemento que puede ponernos en la situación de tener que tomar decisiones, que nos saca de la comodidad y nos obliga a actuar. O no, pero el no actuar también es una decisión, tal vez la más cobarde, la de dejarse llevar y que sea lo que sea, no lo que deseamos..

No seamos hipócritas tampoco, la distancia muchas veces es parte de un bello e iluso cuento de amor, de esos que todos queremos vivir pero nadie quiere sufrir, de los que nos vendieron en cada película o libro, pero que nadie quiso arruinar con unas gotas de realidad.

La distancia puede ser el condimento ideal para tornar épico un romance, una historia digna de ser contada de generación en generación.. pero no siempre es así (lamento decirte); resulta ser que la distancia aparece en nuestros caminos y algo debemos hacer con ella.

Puedo sonar demasiado realista,
incluso catalogado como poco romántico,
pero de alguna manera,
supongo que tiro sal en las heridas
para ver si han sanado,
hago declaraciones dispuesto a contradecirlas
en cuanto un atisbo de amor me roce.

Como el viento..

Yo aquí
tu allí,
quién sabe dónde..
Regalándole sonrisas al sol
y abrazos al viento.

Me hubiera gustado estar en tu sintonía
o que tú estés en la mía
o que aún estando en diferentes sintonías..
Yo ande por allí
y tú por aquí
revoloteándonos de a ratos.

Pero la vida no se vive a base de revoloteos
o no al menos,
la vida que yo quiero,
la vida que tu quieres,
la vida que vale la pena vivir.

Y por más esfuerzo que hiciera,
debía pasar tiempo para sanar,
para poder disfrutar del momento,
del sol en la cara,
de la sonrisa sin razón.

Un día

Un día
me dejé llevar con la mejor de las predisposiciones,
a una cascada,
a una playa,
a nadar,
a perderme..
y cuando mi escudo había dejado de lado,
suavemente,
no muy profundo,
una morena flecha me había atravesado,
allí estaba dentro mío,
sintiéndola en cada respirar,
en cada atardecer.

Un día
hubo que partir la cola de esa flecha..
ya había entrado en mi pecho
y no era posible sacarla,
los vientos y las mareas
se llevaron los restos,
la partida flecha
vivió lluvias y fuegos,
se hizo cenizas,
miles de kilómetros voló para escapar,
para sobrevivir,
para revivir.

Un día
parte de esas cenizas me rodearon por completo,
se hicieron uno con el aire
e inflaron mi pecho como pocas veces lo sentí,
habría de saber que cada amor
es único e irrepetible,
hermoso e intenso..
al punto de revolucionar tus sentidos
hasta hacerlos estallar.

Un día
esa punta de flecha que en mí habitaba,
comenzó a hacerse mas notoria,
su fluir ya no era sin daño..
algunos de sus movimientos me generaban
una extraña mueca de alegría y dolor,
una alegría que con el tiempo dejó de ser,
un dolor que ganó terreno
sin siquiera desearlo.

Un día
el dolor fue demasiado,
todo ardió en segundos,
ya no había flechas ni cenizas,
amores ni sonrisas,
sólo sueños derrumbados
y corazones lastimados.

Un día
las lágrimas secaron,
los fuegos se apagaron,
y pese a sentir que las llamas todo habían devorado
algo de esa flecha (o sus cenizas)
en mi corazón quedó sembrado.

Un día todo comenzó
Un día todo terminó

Un día amé,
lloré,
odié,
y perdoné

Un día viví,
morí,
y renací

Limbo

Una pausa, es realmente una pausa?
Cómo se vive en ella?
Seguimos como si nada?
Hacemos como si todo?
Deberíamos evitar todo lo que podría poner fin a esa pausa?
Deberíamos “aprovechar” esa pausa y hacer todo lo que no podremos luego?
Y si por hacer destruímos la pausa?
Somos capaces de pausar lo que sentimos?
Creo que es una suerte de auto engaño.

Quién quiere perder algo tan bello? Nadie.

Pero a veces el costo de tratar de mantenerlo es demasiado alto
y puede llegar a ser tan o más nocivo que los riesgos de “congelar” dos vidas por tiempo limitado.

Como sea, nadie puede estar seguro del resultado de tales acciones, pero un presente gris es motivo suficiente para actuar.

Sensaciones

Te extraño, sueño contigo
me cuidas, me proteges,
me besas y se siente como una caricia al corazón.

Odio que esas sensaciones se desvanezcan como humo entre mis manos,
cómo hacer para no sentir tal cosa?
Lo bello que es compartir momentos,
el beso de la mañana,
como reencontrándonos luego de una excursión por algún mundo idílico,
un largo abrazo sin palabras de por medio,
sólo sintiendo nuestros cuerpos reconociéndose,
sintiendo como tus latidos se funden con los míos.

Las sensaciones eso son, sensaciones,
momentos con fecha de vencimiento,
volátiles por naturaleza, olvidables.
Cómo contrarrestar el inevitable fatídico destino de ellas?
acaso llenándonos de sensaciones y momentos lo más seguido posible
para que cuando una de ellas muera, una nueva esté naciendo?
Haciéndose lugar en nuestro cuerpo y nuestra memoria.

No lo sé,
sólo sé que la vida no es para estar triste
sino para disfrutar cada instante,
así duelan las decisiones que tomemos para tal fin.

Serán acertadas las decisiones tomadas?
No puedo responder eso, no ahora… ni siquiera sé si algún día podré hacerlo.