Verborragia encauzada

Tal vez es una promesa entre personas, entre seres, vivos o no.

Un tornado de sentimientos, liberación de todo tipo de sensaciones que nos dominan por completo y

logran abolir temporalmente la esclavitud mental que todos sufrimos y nadie discute.

Ganas infinitas de estar en un lugar,

con una persona,

compartir con un ser,

o todo eso junto.

Mentiras de las cuales nos convencemos,

tal vez para decir o para hacer algo

que pensamos más de lo que sentimos.

El final último, el cenit de la vida,

todo por lo que vale arriesgarse uno mismo,

lo que nos dá sentido.

Estamos tan preocupados pr encontrar definiciones que nos olvidamos de sentirnos,

de disfrutarnos sin importar cuanto dura la conexión.

Si somos “el amor de su vida” o simplemente un aprendizaje en el camino.

El amor no deja de ser una construcción del ser humano,

materialización o definición de algo que no puede medirse, ni ser tocado.

Algo que cuando sentimos nos llena sin que seamos consciente de ello,

y cuando no está más con nosotros lo lloramos y queremos de vuelta.

Una pena llegar a este punto sobre algo tan hermoso y sobredefinido por nosotros mismos.

 

Como sea, tratemos de ser conscientes de lo que sentimos

recordémoslo, dejémonos atravesar por ello;

hagamos lo que nos trae esos sentimientos al cuerpo,

lo que nos hace estremecer,

y despierta nuestros sentidos.

Nudos

A qué nos atamos? a personas? a momentos? a como nos sentíamos?

Qué nos detiene en ese lugar? acaso el último buen recuerdo?

Por qué detener nuestras vidas en un instante? por que dejar de lado el presente por algo que no volverá a ser? por que dejar de vivir para sólo recordar? por qué apagar los sentidos para ser pensamientos y recuerdos?

Qué nos hace creer que las vidas no continúan sin nosotros?

Lamento decirte.. todo sigue sin nosotros.

Tarde o temprano seremos polvo,

seremos plantas y árboles,

seremos estrellas,

seremos aves..

seremos o moriremos en el intento.

Instantes

Somos instantes.
Nubes que sólo se mantienen mientras el viento así lo desee.
Dunas que nunca dejan de moverse.
Raíces, ramas, tallos, flores..
Todo nos alimenta,
Todo nos hace crecer,
Todo nos hace cambiar,
Todo nos puede hacer retroceder.

Somos ramas secas y mojadas,
papel o cartón.
Podemos ser cenizas en cada instante,
podemos intentar rechazar el fuego
hacer borbotear lo que por dentro nos recorre
en oposición al cambio.
Aún así, con el adecuado estímulo
y pese a todo rechazo
nuestra forma puede cambiar..
desaparecer.

Somos agua, olas y mareas
Eternos, cíclicos, impredecibles
Somos cambiantes
Somos infiernos
Un parpadeo y tres aleteos

Somos eternos instantes

Crónicas interrumpidas

Resulta que muchas cosas me generan atracción y así sucede que hago demasiado al mismo tiempo, o lo intento al menos. Hasta próximo aviso las crónicas se verán algo interrumpidas, o no será tanto una crónica tal vez, o tal vez si.. de alguna manera revivirán. Lo que si siento es que escribir es hermoso, abrir nuestro interior, cajón por cajón e ir dejando que todo fluya.. lentamente, liberándonos y compartiendo nuestro más íntimo ser.

No con los demás, sino con nosotros mismos.

PD: no sé siquiera a qué refiere ésto.. pero nada debería quedar como un borrador en nuestra vida, en todo caso que sea una hoja abollada en el tacho de basura o un cuadro enmarcado en alguna pared de nuestro hogar.

Pasa el tiempo

Pasa el tiempo y aún me genera incomodidad
ya no duele, pero molesta
evoca memorias pero no pesa.

Parece haber salido de sueños
de esos que dejan sensaciones
y poca realidad
de los que generan emociones
con fecha de caducidad.

Supongo que es parte de la nostalgia
por lo que no fué
por lo que pudo ser
ayudado por idiota pensamientos
que buscan razones
que buscan sentido
que no encuentran la luz
y cada vez se hayan más perdidos.

Son momentos
simples momentos
que requieren de calma
para sentirlos
para entenderlos.

Somos momentos
llenos de energía
somos aprendizaje
somos tristeza
pero también alegría.

Abre el pecho
y que el viento sople las hojas
que el amor brote
sin importar de que forma.

Vidriera

En qué momento se volvió más importante una foto de lo que hacemos,

que lo que hacemos por sí mismo?

Cuándo fué que mostrar la acción

pasó a generar mayor satisfacción que la acción en sí?

Somos conscientes del sometimiento a la vidriera social?

Acaso no nos llena el simple hecho de hacer algo?

Tanto necesitamos la “validación” de otras personas?

A dónde nos llevó el cambio social? el “avance” de la tecnología?

Qué tan a gusto estamos con todo ésto?

Nos pusimos a pensar en por qué hacemos lo que hacemos?

Qué tan duradera es esa sensación de satisfacción?

Preguntas que, antes que respuestas

mejor que generen reacciones.

Conciencia sobre lo que hacemos,

puntos de partida para una vida más nuestra

y menos de los demás.

Trabajo

Deseo un trabajo que no me apague
que me permita ver el sol a diario
y no sólo unos débiles rayos
cuando mi día esté llegando a su fin.

La lejanía de la naturaleza me apaga,
me pierde,
me cubre de telas oscuras que no me dejan ver,
que no me dejan ser,
que quitan sensibilidad a mis sentidos.

Cuan delicioso es el aroma de la hierba mojada,
de maderas quemando y haciéndose cenizas,
como si fueran pellizcos de realidad
que pueden traerte de vuelta
desde donde sea que tu mente te llevó.

Caminos

No quisiera que nadie adopte mi estilo de vida en modo alguno; porque aunque lo pudo haber aprendido bien, quizás yo encuentre otro para mí, deseo que haya tantas personas distintas en el mundo como sea posible; pero cada una debe tener mucho cuidado en encontrar y seguir su propio camino, y no el de su padre, madre, o vecino. El joven puede construir o sembrar o navegar, solo dejemos que nada le impida hacer lo que desea. Es una cuestión matemática la que nos hace sabios, como el marinero o el esclavo fugitivo que mantienen fija la vista en la estrella polar; ésa es guía suficiente durante toda nuestra vida. Puede que no lleguemos a nuestro destino en un tiempo predecible, pero mantendremos nuestro verdadero camino.

Walden, Henry Thoreau

Confesiones de verano

Siento que desaprovecho mi tiempo,
me meto en actividades que me gustan,
les doy una chance pero aún así,
cuando la emoción de los primeros momentos se apacigua,
alguna parte en mi interior se desmorona,
haciéndome sentir que algo no anda bien,
que algo falta.

Debo decir, que luego de lo vivido
es otra la lente con la que observo,
difícilmente volveré a ser quien solía ser,
y para ser honesto,
tampoco le encuentro sentido a tal cosa.

La intolerancia a estar presente en algunas situaciones se volvió más frecuente,
tal vez relacionado con esa sensación de estar “desaprovechándome”,
de no estar completamente a gusto (por más ideal que suene)
o sintiendo la falta de “algo más”.

Trato de no dar todo por sentado,
de salir del lugar en el que muchas veces me encuentro,
de exponerme a situaciones conocidas..
y debo ser honesto conmigo mismo
la compañía lo es todo,
cada vez lo siento más profundo..
pero los lugares pasan a ser parte del momento
cuando se vuelven una imagen recurrente,
tal vez ese sea el momento adecuado para moverse,
dificil encontrar la certeza,
mejor probar y dejarse sorprender.

Siempre hay temores que nos persiguen,
temor a tomar decisiones erradas,
a perder a la gente querida,
a no ser feliz..
y hacemos algo en contra de ello o terminamos actuando por temor?

Actuemos por amor y por sobre todo amor por nosotros mismos!

Llegan momentos en los que dejamos de pensar en los temores, nos “liberamos”..
nuestra cabeza se toma un respiro y ahí es cuando debemos actuar,
tomar decisiones,
sacar provecho de la ausencia temporal de anclas racionales
y volar lo más lejos que podamos
antes de que la mente vuelva a tirar sus cuerdas sobre nosotros.

Ya puedo sentir la adrenalina en mis venas
tan sólo momentos luego de buscar pasajes sin destino fijo,
liberador sentirse así cuando hasta hace un rato
las oscuras nubes me tomaban por sorpresa
y descargaban su peso sobre mí.